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Una de la más grandes manifestaciones de la historia reciente de España, sin duda alguna, a la que, una vez más, se sumaron muchísimas personas de la provincia de Jaén. Desde primera hora de la mañana, partieron hacia Madrid compañeros y compañeras de Baeza, Vílchez, de La Carolina, de Bailén, de Jaén, de Andújar, de Linares, de Úbeda, de Jódar, de Torredonjimeno, de Huelma, de Canena, de Cazorla, de Begijar, de Cambil, de Lupión, de Ibros… Gran parte pararon en Getafe para realizar a pie la última etapa de la columna andaluza y entrar en Madrid. Personas mayores y niños, obreros y estudiantes, mujeres y hombres, jóvenes y personas de mediana edad, se dieron cita para recibir a las marchas por la dignidad procedentes de distintas comunidades autónomas. Una gran movilización unitaria, con arraigo social y político, con reivindicaciones concretas, y apuntando al centro neurálgico del poder que está empobreciendo y haciendo sufrir a millones de personas.

 

Miles de personas cada vez más conscientes que el paro no es un fenómeno natural, que los recortes suponen bajada de pensiones, empobrecimiento e injusticia de unas instituciones europeas y mundiales que no han sido elegidas por el pueblo (Banco Europeo y Fondo Monetario Internacional), que están acumulando riqueza sin cesar para unos pocos y golpeando a una inmensa mayoría.

La manifestación ha sido una expresión contundente de rebeldía contra el engaño y el poder económico neoliberal. Es un vendaval democrático, social y político que está enseñándonos el camino para derrocar a este gobierno y plantar cara a los centros de poder a los que sirve. La manifestación, unitaria y plural, ha puesto de manifiesto que, a diferencia del 15-M, no hay que esconder ninguna bandera; todas suman si hay un mínimo programa común. En Madrid vimos miles y miles de banderas de IU, del PCE, del Frente Cívico, del SAT, de CC.OO, de CGT, de las mareas, de la Plataforma Anti Desahucios, de los andaluces, de los gallegos, de los catalanes, de los vascos, de los trabajadores de Coca-Cola en lucha, de los trabajadores por la sanidad pública, bombreros, educadores por la enseñanza pública, mayores del grupo Yayoflautas...Junto a compañeros y compañeras de la comarca de La Loma portamos la gran bandera que aparece en la foto.

Al Gobierno y los medios de comunicación del poder, como les ha resultado imposible silenciar esta movilización sin precedentes, han desplegado todo su arsenal mediático para minimizar la manifestación, por un lado, y para intentar convertirla en una noticia de orden público, por otro. Espectáculo lamentable de manipulación informativa que no tendrá éxito ante la contundencia de los hechos. 

Continuaremos hasta que el miedo cambie de bando: hasta que no haya una mayoría con miedo al paro, a quedarse sin casa, con miedo al futuro incierto, a perder servicios públicos y derechos sociales e individuales,  hasta que el bipartidismo monárquico neoliberal, que nos tiene atrapados, sea derrotado desde una gran rebelión popular, democrática, pacífica y con un programa alternativo que tenga como eje central la salida social y anticapitalista de esta crisis-estafa.