La carta del PP recibida el pasado día 2 (12 días después de celebradas las elecciones) ya era bastante expresiva. No era una simple carta de convocatoria. La misiva, (con un folio completo de contenido) ya aventuraba a IU lo que piensan todos los ciudadanos de Baeza y lo que piensan, en concreto, los votantes de Izquierda Unida. No sólo eso, ya insinuaban que considerar la existencia de izquierda y derecha es una posición "totalitaria", e indicaban cual debería ser la decisión de IU a la hora de la constitución del Ayuntamiento indicando, expresamente, que IU debería votarse a sí misma o abstenerse.


Extraña forma de solicitar a alguien una reunión. A pesar de ello, IU decidió mantener dicha reunión, que se celebró en la sede de IU el mismo viernes día 3.
La delegación del PP, dirigida por Javier Calvente presentó a IU "una hoja en blanco", recalcó el análisis ya adelantado en la carta, señalando lo que ellos dicen que piensan todos los baezanos y los votantes de Izquierda Unida en particular, y recomendando a IU que su posición debería ser la abstención o voto a nosotros mismos, lo que significaría (dado el empate a concejales entre PP y PSOE), votar indirectamente al Alcalde del PP.
La delegación de IU, encabezada por José Manuel Tenorio, comunicó inicialmente al PP exactamente lo mismo que al PSOE: que la Asamblea Local ha decidido que IU no va a concretar pactos con nadie, que no va a entrar a formar parte de ningún gobierno municipal y que pretende  respetar una situación que ha quedado clara, que no es otra que la de un gobierno en minoría, sin mayorías absolutas.
IU no va a hacer pactos de gobierno
y quiere que la situación actual favorezca la posibilidad de alcanzar acuerdos puntuales con aquellas fuerzas políticas (PSOE o PP) que presenten propuestas que coincidan con el programa de IU. De igual manera, IU comunicó que la responsabilidad de IU es la otorgada por el pueblo, la de UN CONCEJAL, mientras que el PSOE y el PP deberán hacer los esfuerzos necesarios para ser ellos quienes, al disponer de grupos municipales de 8 concejales respectivamente, hagan el esfuerzo mayor para la gobernabilidad de la ciudad.
IU Baeza quiere un cambio profundo en la política local, que rompa la tensión generada en los últimos años, promueva el diálogo y favorezca la discusión sobre los problemas de Baeza.
De igual forma, se comunicó al PP que la Asamblea Local de IU había decidido no favorecer la llegada del PP a la Alcaldía, mediante la abstención o el voto a su propio candidato, al considerar que eso es votar indirectamente al PP. Una posición acorde con nuestra posición política, nuestro análisis de las elecciones (que no incluye decir al PP lo que piensan los votantes del PP ni del PSOE), con el recuerdo del gobierno ejercido por el PP de 2003 a 2007 y la labor realizada durante este mandato, en el cual el PP ha estado año y medio sin acudir al Ayuntamiento.
Por tanto, si se cumplen una serie de premisas (cambios en la forma de gobernar, profundización democrática, austeridad en los gastos del equipo de gobierno, solución a problemas atascados, realización de auditorías, consenso en la planificación de proyectos a medio y largo plazo, mayores competencias para el Pleno, elección por los vecinos de los representantes del alcalde en los anejos, y otros similares que fueron expuestos) IU podría votar a Leocadio Marín como alcalde, pero sin mayor compromiso, sin pactos y teniendo claro que IU se mantendrá en la oposición.

La respuesta del PP no tuvo desperdicio. El Sr. Calvente nos indicó que "en ese caso yo no podré parar a la gente". Ante lo que consideramos una amenaza y sin hacer lo que posiblemente hubiese sido entendible (invitarlos a abandonar nuestra casa) volvimos a insistir en la necesidad de no promover la tensión ni la coacción, ya que nuestra postura de no consolidar una mayoría absoluta y dejar hacer a un gobierno en minoría podría favorecer posibles coincidencias entre todos en función de los proyectos. El bien de Baeza nos obliga a mantener el diálogo, ser responsables y no buscar la confrontación, además de saber respetar las reglas democráticas. Sin embargo parece que esta no es su intención, ni para ahora ni para los próximos años. La reunión se dio por terminada.
Está claro que ni presiones anteriores, ni recomendaciones, ni advertencias sobre las consecuencias de nuestra decisión, o el ímpetu imparable de alguna "gente" nos van a hacer modificarla, en todo caso seguro que sí han clarificado.

Compartir